Dr. Rafael Olivarría | Especialista en Coloproctología | Cédula de Especialidad: 3444483
Una fístula anal es una de las condiciones más molestas y complejas de la región anorrectal. Se trata de un pequeño túnel anormal que conecta el interior del canal anal con la piel de los glúteos.
Muchos pacientes llegan a consulta tras meses o años de sufrimiento, presentando una herida cerca del ano que drena pus, parece sanar y luego vuelve a abrirse. Este ciclo no es una simple infección de la piel; es una comunicación crónica que requiere intervención especializada.
El Dr. Rafael Olivarría, con más de 46 años de experiencia, ofrece diagnósticos precisos y soluciones definitivas para pacientes de Tijuana y San Diego.
Rompa el ciclo de la infección. Agende su valoración hoy.
Para entender el padecimiento, imagínela como un túnel.
La fístula tiene un orificio interno (dentro del recto, donde inicia la infección) y un orificio externo (en la piel cerca del ano, por donde sale la pus).
El Origen: Un Absceso Mal Curado
En la gran mayoría de los casos, la fístula es la secuela de un absceso anal previo. Cuando una glándula anal se infecta y la pus se drena (ya sea espontáneamente o por cirugía), el conducto por donde salió la infección puede no cerrar correctamente, quedando un trayecto abierto permanente.
A diferencia de las hemorroides, el síntoma principal de la fístula no es el bulto, sino la secreción.
Síntomas Inconfundibles:
Si identifica este patrón, no es una simple «espinilla» en el ano. Es una fístula activa.
Es el error más frecuente. El paciente toma antibióticos, la inflamación baja y cree que se curó. Sin embargo, semanas después, el problema regresa.
Los medicamentos pueden combatir las bacterias temporalmente, pero ninguna pastilla puede cerrar un túnel físico. La fístula es un problema anatómico (mecánico). Mientras el túnel exista, la materia fecal y las bacterias seguirán entrando, reiniciando la infección una y otra vez.
Si se deja evolucionar, la fístula puede ramificarse (crear nuevos túneles), volviéndose más compleja y difícil de tratar, pudiendo comprometer el músculo del esfínter anal.
El objetivo del tratamiento no es solo «cerrar el agujero», sino eliminar el trayecto fistuloso completo protegiendo la capacidad de continencia del paciente.
El tratamiento de una fístula es un desafío que debe estar en manos de un Coloproctólogo Certificado, no de un médico general.
El Enfoque del Dr. Rafael Olivarría:
Durante su consulta, el doctor evaluará factores críticos:
¿Qué tan profundo es el túnel?
¿La fístula atraviesa el esfínter anal? (Fístula transesfinteriana, interesfinteriana, etc.).
¿Es por una infección glandular o asociada a enfermedades como Crohn?
Basado en esta evaluación detallada, el Dr. Olivarría decidirá la técnica quirúrgica específica para su caso, con el objetivo de erradicar la infección minimizando cualquier riesgo para su función anal.
Agende su valoración para definir el plan de tratamiento adecuado.
Muchos pacientes confunden ambos padecimientos. Aquí le ayudamos a diferenciarlos:
Fístula Anal
Secreción de Pus (humedad constante).
Hemorroide
Sangrado rojo brillante y bulto.
Síntoma
Fístula Anal
Cíclico (duele al acumularse pus, alivia al salir).
Hemorroide
Constante si está trombosada o inflamada.
Síntoma
Fístula Anal
Parece un pequeño grano o agujero cerca del ano.
Hemorroide
Parece una «uolita» o vena inflamada morada/azul.
Síntoma
Fístula Anal
Infección (Absceso).
Hemorroide
Presión venosa / Estreñimiento.
Nuestro consultorio en Tijuana es la opción de confianza para pacientes de San Diego, Chula Vista y Los Ángeles que buscan resolver este problema complejo con un especialista de alto nivel.
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Vivir con la incomodidad de la secreción, el mal olor y el dolor recurrente afecta su vida diaria. La fístula anal tiene solución definitiva cuando es tratada por las manos correctas.
El Dr. Rafael Olivarría está listo para evaluar su caso.
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